Un protocolo, una transformación total: de las manchas y arrugas a una piel radiante y de tono uniforme
Antes
Después
























El envejecimiento facial nunca es un problema único. Es la acumulación simultánea de múltiples cambios: la pérdida de colágeno que provoca líneas finas y flacidez, la distribución irregular de la melanina que crea manchas solares y placas de melasma, la ralentización del recambio celular que causa apagamiento y textura áspera, y el daño acumulado por los rayos UV que degrada la matriz estructural de la piel. Los tratamientos convencionales suelen aislar una sola preocupación (láser para las manchas, rellenos para las arrugas, peelings para la textura), lo que exige varias citas, costes más altos y un tiempo de inactividad acumulado más largo. Un enfoque de rostro completo reconoce que estos procesos están interconectados y los trata en conjunto para lograr un resultado naturalmente armonioso.
El protocolo Full Face Rejuvenation integra tres modalidades de plasma en una sola sesión coordinada, cada una dirigida a una capa y a una preocupación diferentes. Primero, se desliza el plasma derma (80–140°C) por todo el rostro. Esto produce un efecto térmico homogéneo que penetra en la dermis, activa los fibroblastos y desencadena una amplia respuesta de síntesis de colágeno y elastina. La circulación aumenta, la oxigenación de los tejidos mejora y la estructura de la piel comienza a reconstruirse desde dentro. Esta es la base del efecto rejuvenecedor: levanta, reafirma y suaviza todo el lienzo facial. A continuación, la punta de aguja de plata de plasma cálido (120–400°C) se aplica punto por punto sobre lesiones pigmentadas concretas, manchas de melasma y manchas solares rebeldes. Cada punto de microenergía alcanza la epidermis cargada de pigmento y desencadena una renovación celular acelerada. A medida que la capa epidérmica tratada se desprende de forma natural durante los días siguientes, el exceso de melanina se elimina con ella. Al mismo tiempo, el estímulo térmico controlado provoca una formación adicional de colágeno local, mejorando tanto la textura como la uniformidad del tono de la zona tratada. El plasma hyper (30–35°C) completa cada sesión. Aplicado sobre todo el rostro, esteriliza la superficie, calma cualquier inflamación posterior al tratamiento y acelera el tiempo de recuperación. La piel vuelve a la vida social más rápido y se minimiza el riesgo de pigmentación postinflamatoria. Con las sesiones sucesivas, el efecto acumulado es un rostro que no parece tratado, sino genuinamente renovado: más suave, más luminoso, más firme y más uniforme en todas sus dimensiones.
Este es el protocolo más completo del sistema Fusion Plasma: trata varias preocupaciones de forma simultánea, lo que lo hace ideal para pacientes que desean una renovación facial total sin recurrir a varios tratamientos separados. La protección solar es absolutamente fundamental: es obligatorio usar SPF 30+ a diario durante al menos 2–3 semanas después del tratamiento para evitar la reaparición de las manchas y maximizar los resultados. En los fototipos Fitzpatrick V–VI, el procedimiento debe realizarse con niveles de energía más bajos y con una densidad de puntos modificada; el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria es mayor y debe tratarse a fondo durante la consulta. Los pacientes deben esperar enrojecimiento y sensibilidad leves durante 24–48 horas después de cada sesión, y microcostras en las manchas tratadas durante 3–5 días: es el proceso natural de descamación y no deben arrancarse ni frotarse. El maquillaje suele poder reanudarse 48 horas después de la sesión, una vez que la piel se ha calmado.
Nuestro equipo de expertos ha preparado un protocolo especializado para el tratamiento Rejuvenecimiento facial completo.
Demo y consultaObtener formación de protocolo
Este tratamiento se realiza utilizando un protocolo clínicamente desarrollado con las tecnologías de plasma frío y plasma caliente del dispositivo Fusion Plasma Pro.