El plasma atraviesa la barrera de la uña: sin medicación y sin efectos secundarios sistémicos
Antes
Después
Los hongos en las uñas son difíciles de tratar por una razón estructural: el hongo se instala bajo la lámina ungueal. La estructura de queratina de la uña forma una barrera compacta; los productos tópicos no pueden atravesarla ni llegar al lugar de la infección. Los antifúngicos sistémicos pueden ser eficaces, pero requieren meses de uso y control hepático, y la tasa de recaída tras suspenderlos es alta.
Aquí entra en juego el efecto antifúngico del plasma frío. La punta Plasma Jet (50–70 °C) se aplica directamente sobre la superficie de la uña; el gas ionizado atraviesa la lámina ungueal y llega a la colonia de hongos que se encuentra debajo, alterando la estructura celular del hongo y volviéndolo inactivo. Adelgazar la uña con una lima o una máquina antes de la aplicación es un paso fundamental, ya que facilita el acceso del plasma al lugar de la infección. En casos avanzados y antiguos, primero se aplica plasma cálido con la punta de aguja de plata durante 30–35 segundos para debilitar la lámina ungueal engrosada, seguido de plasma frío. El método no requiere medicación y no causa efectos secundarios sistémicos.
Es importante gestionar las expectativas: aunque se elimine el hongo, la uña dañada no mejora; el crecimiento de una uña sana tarda 4–6 meses en las manos y 9–12 meses en los pies. El éxito se mide por el crecimiento sano de la nueva uña. La higiene del calzado y los calcetines es importante para prevenir recaídas. El mismo método también se aplica a los hongos de la piel.
Nuestro equipo de expertos ha preparado un protocolo especializado para el tratamiento Hongos en las uñas (onicomicosis).
Demo y consultaObtener formación de protocolo
Este tratamiento se realiza utilizando un protocolo clínicamente desarrollado con las tecnologías de plasma frío y plasma caliente del dispositivo Fusion Plasma Pro.